Hace poco escribi por primera vez que tenia 30 anhos. (En primer lugar escribo desde un teclado anglosajon, asi que no esperen tildes, ni enhes; y creo que no es coincidencia que lo haga desde este teclado. Mi mama -aqui no me hace falta la tilde, realmente- me regalo su laptop neoyorquino y como es de esperarse no tiene opcion para espanhol.
Escojo la "nh" portuguesa pues mi mama -de nuevo mi mama- le parece mejor que la "gn" de "lasagna".) Los escribi, los 30 anhos, cuando en una farmacia, pidiendo eso que llaman un medicamento de control, me obligan siempre a escribir mi nombre, mi cedula, mi direccion, mi telefono, y mi edad. Para entones ya habian pasado unos dias de haber cumplido 30 anhos. Hasta entonces no los habia sentido. Pero cuando escribi en ese papel y mis dedos entraron en una especie de panico, dudando entre el ya inercial 2 de los veinti tantos y la incredulidad de saber que por primera vez estaba escribiendo mi nueva edad -sabiendo que no es muy frecuente escribir la edad de uno en un papel todos los dias-, senti los 30 como no los habia sentido hasta entonces.
Pense en que realmente tenia 30 anhos. Ya habia llegado yo ahi. Me di cuenta que no estaban tan lejos como siempre los vi. Ahora ya veo cerca los 40!. Pense en Derrida tambien, y en sus reflexiones sobre la escritura y el texto. Por qué senti mas los 30 cuando los escribi que cuando los dije, cuando los lei en manos de otros al felicitarme, etc.? Como si los 30 empezaran por la escritura. No en vano este articulo responde a otros dos de otras dos que tambien comparten conmigo tener ahora 30 anhos. De hecho una de ellas me propuso escribir algo sobre cumplir 30 anhos a cuatro manos. Terminamos siendo seis manos. Seis manos escribiendo. Ellas se llevan 3 minutos o algo asi; yo les llevo a ellas 15 dias.
Escribir duele. Eso suelo decir. Que es escribir es un parto. Una amiga me dice que eso es absurdo viniendo de un hombre que nunca sabra lo que es parir. Pues ese dia pari. De hecho esto es lo mas largo que he escrito en anhos. Si, se siente un poco de cansancio, y entiende uno como los anhos no pasan en vano -de ahi el aumento de la vanidad supongo- y entiende como los viejitos empiezan a aceptar que la muerte hace parte de la vida.
Desde los 29 anhos, que siempre me supieron -si, los anhos saben, como afirma Andrea con el vino- a una edad intermedia, de paso, que no ayudaba a nada salvo a incrementar la ansiedad por cumplir los dichosos 30 -por cierto, el medicamento de control era un ansiolitico-, empece a decir que tenia ya 30. Cuando los cumpli no senti ninguna diferencia; mi "truco" habia funcionado: adelantarme psicologicamente a los 30. Pero el truco me salio mal. Los 30 llegaron a mi a traves de la escritura. Como a Andrea y a Natalia.
Acostumbro a decir que "todo tiempo pasado fue peor", y suelo tener esa tendencia a despreciar el pasado y la vejez, sobre todo estetica. Asi que no puedo quejarme de los 30. Son mi presente. Y no me quejo. Si me quejara de algo seria que no pudiera hacer las cosas que hacia cuando tenia 15 o 25. Pero todavia las hago. Pero se hacen diferentes. Y esa diferencia sabe a gloria. No entiendo por que las celebridades dicen que si pudieran devolver el tiempo harian lo mismo que hicieron porque eso los ha llevado a ser lo que son ahora. Siempre me pregunto: Y es que no puede haber lugares mejores? No suena eso a conformismo? Yo, si pudiera retroceder en el tiempo, haria muchas cosas distintas, muchas cosas mejor, ofenderia menos a quienes ofendi y me hubiera hecho menos danho a mi mismo. Hubiera tomado mejores decisiones, hubiera hecho tantas cosas mejor. No entiendo por que la gente desprecia tanto el cambio. No hay nada mas bello que la "alternidad".
Sin embargo, aqui estoy, con los 30 de ese bendito papel, en ese papel, y en este papel; paradojicamente no cumplo el papel que esperan de alguien de 30 anhos. Pero el papel no es lo mio. Y cada vez menos. Y cada vez menos asumo papeles de 30 anhos. Nunca entendi la actuacion, meterse en otro personaje; lo mio era la musica. Resulta que ahora actuo mas de lo que hubiera imaginado -deberia ganarme un Oscar por eso (un Nobel por este escrito, y un Grammy por Plastic Soul). Asumo muchos papeles, la mayoria los califican de "raros", "extranhos", "diferentes", y los mejores comentarios dicen que actuo "especialmente"; pero es raro ver esos adjetivos al lado de mi nombre, de cualquiera de mis nombres (Felipe; Pipe; Santell: Pipebear; Flipper ultimamente (Natalia hace una referencia precisamente a quienes sabemos quien era Flipper), y hasta Britney Spears. En este ultimo tengo que aceptar que comparto algo del credito).
En cierta medida no puedo creer que haya llegado vivo a los 30 despues de tantas cosas, pero me siento mas que bendecido: tengo unos padres que me quieren, que dan todo por mi, que me han consentido hasta el asombro de muchos. Y no hablo de padres modelo. Conozco sus defectos, se que haria como ellos y que no, pero con todo y eso me siento un hijo mas que agradecido. Conozco y temo de Dios que es lo mas importante que me ha pasado en estos 30 anhos. Soy su hijo y tambien me ha mas que bendecido. Siempre les estare en deuda, y le estare en deuda.
Llevo los 30 a mi manera, a mi propio ritmo, con mis sostenidos y mis bemoles, no me interesan las listas o "bucket list": he hecho cosas que los de 60 nunca haran y no he hecho cosas que los de 16 ya dan por hecho -siguiendo con lo de la lista-. Amo cambiar, el proceso de cambiar, de convertirse en otra persona, de reinventarse. Si me guio por la "cosecha del 81", tengo que decir que no me gustan los ochenta, pero ese anho, mientras empezaba a morir el "disco", nacia "Thriller" y Michael Jackson se convertia en Michael Jackson. Espero vivir otros 30 mas, reinventarme otras cuantas veces mas, seguir cambiando.
Amor? Ese es otro que se escribe...
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